Comer ternera es, en realidad, una moda reciente. Antes solo se comía ternera si una vaca o ternero se accidentaba, se hinchaba de alfalfa o se moría por una causa que no fuera enfermedad.
Entonces, la carne se salaba y se comía aliñada con mucho vinagre. Ahora, pero, se ha empezado a promover una raza llamada vaca bruna. Dicen que nació de un cruzamiento entre toros suizos, llegados a nuestras comarcas gracias al Tor d'Alós, uno de los ganaderos más importantes de este siglo, y de madres pallaresas. El resultado es una carne muy apreciada, buena parar estofar, freír, cocinar sobre brasas, a la plancha o sobre losa.