La celebración de las ferias estaba relacionada con la bajada de los rebaños, después que hubiesen pasado el verano en la montaña. Las ferias eran, pues, una ocasión para comprar y vender ganado, pero, también, para abastecerse de todo lo necesario para pasar el invierno. De las que se celebraban en otoño en Llessui, Tírvia, Esterri d'Àneu o Sort, hoy solamente quedan las de estos últimos pueblos. La de Esterri, conocida con el nombre de Feria de Santa Teresa, tiene lugar a principios de octubre y la de Sort, conocida como la Feria de Tardor (de otoño), a principios de noviembre. Actualmente, más que ganado, lo que hay son puestos de ropa, productos artesanales, coches, utensilios para el hogar, etc.