Tanto una fruta como la otra no se dejan comer si no están completamente guisadas. Se utilizan bastante en la cocina pallaresa, ya sea para preparar el all i oli de codony o de pera (alioli de membrillo o de pera), o para cocinar la carne con peras de Cardós. La pera también se añade a la sopa o al potaje, entonces el caldo tendrá un cierto sabor dulzón. El alioli hecho con estas dos frutas se encuentra entre los aperitivos de casi todos los restaurantes. A parte de su sabor exquisitamente fino y delicioso, tiene la ventaja que no es tan difícil de digerir como con el alioli preparado con ajo y aceite a secas.