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Las setas

Existen diversas especies. Lo primero que se coge son las carreretes de primavera (Marasmius oreades). Con ella se preparan tortillas, arroces, sirven para acompañar carne... En primavera también sale el moixarró de Sant Jordi (Calocybe gambosa), que normalmente se utiliza para acompañar los platos guisados.

En verano empiezan a salir los ceps o seta de Burdeos (boletus edulis) y los rossinyols o rebozuelos (Cantharellus cibarius). Los ceps, que hasta hace muy poco eran completamente desconocidos en El Pallars, se pueden comer crudos o cocidos, y dan un fantástico sabor a setas a los guisados y a las cremas.

El níscalo (Lactarius deliciousus), que depende en gran parte de las lluvias veraniegas, puede aparecer más tarde o más temprano, es muy apreciado cuando se cocina a la llosa (se unta una losa con panceta y un poco de ajo, se colocan las setas encima de la losa caliente y se aliñan con ajo crudo, sal y aceite). Otras setas de otoño que se encuentran en los bosques y los prados son les llenegues blanques (Hygrophorus eburneus), los fredolics o negrillas (Tricholoma terreum), la pota de perdiu o gomfidio reluciente (Gomphidius viscidus), el bolet de bou (Boletus bovinus), la pota de rata (Ramaria aurea), les rostetes, el moixarró de Sant Miquel... En los bosques quemados crecen las murgues (Morchella rotunda o morchella vulgaris).

En el Pallars nos gusta mucho comer setas en las ensaladas, por lo que debemos confitarlas, ponerlas en conserva, inmediatamente acabados de coger.

 
// créditos
Consell Comarcal del Pallars Sobirà, Generalitat de Catalunya Departament d'Agricultura, Ramaderia i Pesca, Departament de Governació i Administracions Públiques, Programa Interreg III-A Espanya-França