El fenómeno de la comercialización de los deportes de aventura en Cataluña empezó precisamente en el Pallars Sobirà. En el río Noguera Pallaresa se había visto bajar alguna piragua, sobretodo a partir de los años sesenta, pero en el año 1986 apareció por primera vez otro tipo de embarcación nunca vista anteriormente: la barca de ráfting, dirigida por unos franceses. La primera empresa que se dedicó a ofrecer descensos por el río con el ráfting fue Aventur. Hoy día hay muchas empresas y la oferta en cuanto a los deportes de aventura es diversa: hidrospeed, tiro al arco, descenso de barrancos, puenting, paseos a caballo, parapente biplaza, quads, bus bob...